Plexo solar: funciones anatómicas y su vínculo con el tercer «chakra»

El plexo solar es un cúmulo de ganglios y nervios, que participa en algunas funciones involuntarias del cuerpo. A nivel espiritual, se cree que el bloqueo del tercer «chakra» produce procrastinación y diabetes.

El plexo solar, que debe su nombre a su aspecto similar al del astro, es una red nerviosa situada en la cavidad abdominal. Sus irradiaciones nerviosas conectan órganos entre sí —el hígado, la vesícula, el estómago, el intestino, el bazo, así como el páncreas— y tiene un papel relevante en el dolor localizado en esas zonas.

Esta estructura ha atraído el interés de corrientes espirituales que lo relacionan con el tercer chakra Manipura, cuyo color es el amarillo y está regido por el elemento fuego. Este centro de energía se vincula a la fuerza de voluntad y la capacidad de relacionarse. Aquí encontrarás información sobre todo ello, así que no te pierdas nada.

¿Qué es el plexo solar?

El plexo solar o celíaco es una red del sistema nervioso. Agrupa ganglios y fibras o nervios, interconectados de forma tan intrínseca, que funcionan como una totalidad y no como elementos separados.

Esta red, además de estar entrelazada, lleva y trae información de diversos tejidos y órganos, sobre todo en la cavidad del abdomen. Pero no se limita allí. La información también llega al cerebro y, debido a la importancia que tiene para el funcionamiento del cuerpo humano, muchos lo llaman «el segundo cerebro».

En general, el plexo solar de la mayoría de las personas tiene tres ganglios principales (celíaco, aorticorrenal y mesentérico superior). Sin embargo, esa conformación puede variar. A estos ganglios llegan señales nerviosas de los órganos por varias vías, que son las siguientes:

  • Nervio vago derecho.
  • Plexos secundarios: hepático, gástrico, esplénico y pancreático.
  • Nervios esplácnicos torácicos inferiores: el mayor, el menor y el inferior.

¿Dónde se ubica en el cuerpo?

El plexo solar se encuentra enfrente de la arteria aorta abdominal. Está debajo del diafragma y un poco por detrás del estómago.

De forma más precisa, se halla a la altura del punto donde nacen la arteria mesentérica superior y el tronco celíaco. Es decir, entre la primera y la tercera vértebras lumbares. A ambos lados tiene las glándulas suprarrenales. Y un poco por delante, el páncreas.

¿Qué funciones tiene el plexo solar?

El plexo celíaco, como parte del sistema nervioso autónomo, tiene injerencia en algunas funciones involuntarias del cuerpo. Por ejemplo, influye en la regulación de la frecuencia cardíaca, en la contracción de algunos músculos lisos y en la liberación de hormonas.

También tiene un papel en la respuesta al estrés. Al participar en las reacciones simpáticas y parasimpáticas, puede prepararnos para la huida o para una respuesta menos adaptativa de «parálisis» ante las amenazas. Así es que acelerará los latidos cardíacos ante la percepción de un peligro o modificará el ritmo respiratorio para ingresar más oxígeno y ayudarnos a huir.

Sus múltiples conexiones con distintos órganos hacen suponer que participa también en la regulación del metabolismo de los tejidos estomacales, hepáticos y pancreáticos.

De todas maneras, no está claro todavía cómo lo hace. Algunas teorías plantean que es una especie de «cerebro intestinal», de modo que traduce en acciones de las vísceras la información que procede del cerebro que está ubicado en el cráneo.

La relación del plexo celíaco con el dolor

El plexo solar recibe algunas de las señales nociceptivas (de dolor) que provienen de las vísceras abdominales. Pero también se especula sobre su capacidad para ser generador de dolor por sí mismo, por ejemplo, durante episodios de ansiedad aguda.

Los cánceres de la región abdominal son uno de los principales motivos de dolor asociado al plexo celíaco. Señales que parten desde las vísceras afectadas, como el páncreas, pasan por el plexo y llegan al cerebro para expresarse como molestias severas.

Se trata de dolores muy intensos que afectan la calidad de vida de los pacientes. Además, son de difícil resolución, ya que responden de manera muy errática a los analgésicos y antiinflamatorios.

Por ello, existen técnicas de bloqueo del plexo y neurólisis para aliviar estos dolores crónicos del cáncer abdominal. Ambas técnicas pretenden obstaculizar la llegada de los estímulos, desde los órganos al cerebro:

  • El bloqueo consiste en la inyección de sustancias anestésicas o corticoides, directamente en la estructura del plexo.
  • La neurólisis, en cambio, inyecta alcoholes que dañan a las neuronas de la zona de forma permanente. Se considera un tratamiento paliativo, en especial, para el cáncer de páncreas.

¿Cómo se desbloquearía el tercer chakra?

Si sigues este tipo de corriente filosófica, te interesará saber qué acciones se promueven como útiles para desbloquear el chakra del plexo solar. Aquí tienes algunas:

  • Practica yoga: posturas como el arco, la cobra, el camello o la silla invertida, así como la respiración de fuego, podrían ayudar.
  • Trabaja en tu inseguridad: utiliza afirmaciones positivas a diario o técnicas de introspección.
  • Establece metas y logros pequeños: para recuperar la confianza en ti, prueba a ponerte pequeños retos y premiarte cuando los superes. Poco a poco, ve aumentando su dificultad.
  • Ejercicios de respiración y meditación: para calmar la mente y alcanzar un estado de concentración. Una respiración controlada y adecuada es una herramienta poderosa para reequilibrar los pensamientos y las emociones.
  • Aromaterapia: para este chakra se recomiendan jengibre, bergamota, menta, lavanda o romero.

Fuente: La Mente es Maravillosa